Digamos que…

Digamos que,
me he creado una ilusión,
que podría ser real,
entre vos y yo.

Imaginá
lo emocionante que ha de ser
en mi interior;
crear un mundo que armonice
nuestros mundos,
tan distintos,
y encontrar la conexión
de los bosques y las notas.

Yo sé que vos
no estás pensando en estas cosas, como yo…
no tenés por qué corresponder…
Escuchá; está bien…

Sólo he querido volar
pensando que talvez,
quisieras venir…
Pero mirá, entiendo… y está bien…
Esta vida es hermosa
con todas esas cosas
que no podemos comprender.

Igual te quiero,
¿Lo sabes?
Ya deposité este hermoso sueño
en un lugar seguro,
más allá de mis deseos.
Ahí donde el Creador llena todos los espacios,
para encontrar felicidad.

Y voy diciendo adiós a este momento,
dejando ir con el silencio.
Así como se cierra un libro mágico
después del viaje entre sus líneas,
y solemne se coloca en el recuerdo.

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