Don Miguel 

  
Este es don Miguel, tengo esta foto, una grabación donde me cuenta su historia muy brevemente, y su DPI, sin que lo usara una sola vez.  Lo conocí en lo que serían los últimos días de su vida. 

Todos los días en la mañana podían encontrar a don Miguel en la entrada a la Usac por la ave. Petapa. Un día, después de un tiempo que solo lo saludaba cada que pasaba,  me pidió favor de llevarlo a la otra entrada de la u, accedí. 

Esa vez supe un poco más del señor de la silla de ruedas que no tenía una pierna, y que estaba todos los días en la mañana pidiendo limosna. Esa vez supe que se llamaba Miguel y que era oriundo de la capital, que no tenía familia, que alquilaba un cuarto por el mercado de la reformita, y que había tenido un accidente en un bus,  cuando iba a su trabajo de mensajero, y que ahí perdió la pierna. Me contó que estaba en un proceso de rehabilitación porque era adicto al alcohol, más tarde me contaría que prácticamente había estado en todos los centros de rehabilitación conocidos, lo comprobé cuando le hablé de unos que están cerca de mi casa y sabía dónde se ubicaban y quienes eran los dueños. 

Esa primera vez me contó que tenía temor por su silla de ruedas, que veía que pronto lo dejaría tirado, literalmente. 

Le dije que pensaría en algo y que quizá podría ayudarlo. De esta manera comenzó nuestra relación con don Miguel. Un tiempo después, una compañera de clases, con una buena cámara, le tomó esta foto, y un vídeo mostrando las partes débiles y oxidadas de la silla de ruedas. 

Yo tenía apenas una idea de que hacer, lo compartiría con mis amigos del GEU (Grupo Evangélico Universitario) lo postraríamos en Facebook, iniciaríamos una colecta y listo, compraríamos la silla a don Miguel, no sé porque exactamente no lo hice. 

El tiempo pasó y don Miguel siempre me preguntaba, cuando averiguamos de diferentes maneras de conseguir la silla para tener otras alternativas, descubrimos una, habían organizaciones que donaban sillas, pero don Miguel no tenía DPI, fuimos a Pacific Center, hicimos los trámites. Don Miguel nunca había sacado su DPI. ¿Para qué? me dijo, sino me sirve de nada. De todas formas no me dan trabajo. Esa tarde me contó que había estado en la cárcel muchas veces. 

Si yo le contara mi historia dejaría de ayudarme don Jhonny, yo fui muy malo me decía, me lo dijo varias veces, yo estoy pagando lo que hice -concluía y se quedaba en silencio. 

Un tiempo después, fuimos por el DPI. Hubieron días, semanas, en que don Miguel se desaparecía. De repente aparecía y me decía que había estado tomando, que ya no estaba en el cuarto que alquilaba, que lo llevaron de nuevo al centro de rehabilitación, que lo sacaron del centro de rehabilitación, que no lo admitían en el cuarto, que ahora estaba en un hotel y debía pagar diario su hospedaje. Me contaba que quería irse lejos. Quizá en Xela me va mejor-  decía, allá las cosas cambiarían. 

A todo esto con el GEU hicimos una venta de fotos y logramos recaudar algo de dinero, iba destinado a la silla de don Miguel. 

Varias veces lo vi muy mal, con los ojos rojos, con olor a alcohol puro. Varias veces lo pase de la ave. Petapa a la otra entrada y un día de esos le dije, usted me tiene que contar su historia don Miguel, me gustaría escucharlo, pero así con todo lo que ha hecho. 

Poco a poco dejaba ir más datos sobre él. Supe que se había casado pero su esposa lo dejo hace mucho, y que nunca la volvió a ver. Supe que comenzó a robar después de la muerte de su abuela. 
Una vez le dije que quizá habían cosas a las que la sociedad arrastra a las personas y terminaban haciendo algo que no querían hacer. ¿Cómo qué? Me dijo. Como no tener dinero, como no estudiar y no tener empleo y verse involucrado en robos por eso mismo. No, me dijo, mi abuela tenía dinero, yo siempre tuve posibilidad de estudiar pero no quise… Cuando mi abuela murió cambiaron las cosas, mi mama estaba sola, y yo comencé a robar.. 
En los últimos días supe que tenía hepatitis, sus ojos se veían amarillos. Su estómago creció y varias veces lo vi vomitar. Un día cuando andaba lúcido, casi llegando navidad, me dijo que estaría solo en esos días, le dije que me gustaría invitarlo a comer. Esa vez desayunamos en burguer, andaba bien tranquilo, me contó de sus amores, y lo vi reír un montón. 

Mire pues don Miguel, hay esperanza -le dije cuando íbamos saliendo, usted puede reconstruir su vida. No, -me respondió, usted no sabe que es tener un vicio me dijo. Siendo honesto, mientras hablábamos aquí comencé a desesperarme por un trago, cuando salgamos voy a buscar uno. 

Los últimos días de diciembre  lo vi y estaba muy mal, estaba durmiendo bajo el puente a desnivel que lleva al periférico, frente a la gasolinera Shell… Me pidió una sábana y un pantalón nuevo. No quizo recibirme un sleeping porque dijo que era muy grande para andarlo llevando. Solo me pedía agua caliente cuando le preguntaba si ya había comido. Un día con un amigo le llevamos agua caliente en la noche, ahí en el puente. Se negó a pagar hotel otra vez, aunque le conseguimos lo de la noche. 

Al regresar en enero, lo busqué varias veces y no lo vi, comenzaba a sospechar. Una semana después se me ocurrió que los señores que venden shucos en la esquina de la Shell sabrían algo. Fui y les pregunté por don Miguel. ¿El de la silla de ruedas? Si, le dije. En los primeros días de enero lo encontraron muerto bajo el paso  a desnivel, con su silla y sus cosas. 

Me quedé con muchas emociones ese día, nunca le dimos una silla. 

Don Miguel no tuvo una vela, un entierro, nadie lloró por él. Don Miguel murió en una noche silenciosa, con el ruido de los carros pasando por las calles de la u… No sé cuántos han preguntado por él. Quise registrar lo que sé de su historia. 

En memoria de don Miguel. 

Anuncios

Un comentario en “Don Miguel 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s